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19 de febr. 2013

UN METEORIT A LA TERRA

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                      per Sanae i Laura S. de 1er

Fa molt de temps a l’espai es va formar un meteorit. Les notícies deien que cauria a la Terra, però no n’estaven molt segurs. El meu germà gran, com que feia  poc que havia acabat la carrera d’enginyeria aeronàutica--volia ser astronauta-- aniria a investigar el que estava passant.
El meu germà va anar a la base aeroespacial a primera hora del matí, cap a les vuit, amb un company seu, l’Adrià, acompanyats d’un senyor d’uns seixanta anys per tal de fer un viatge espacial plegats. Quan el coet va enlairar-se, al meu germà li van  venir ganes de vomitar, perquè sempre quan viatjava a qualsevol vehicle es marejava; així que va agafar una bossa i va començar a buidar la panxa. Es va passar mitja hora entretingut amb aquesta activitat fins que va decidir que ja n’hi havia prou i que tocava descansar. El meu germà i el seu amic van descobrir que per fer pipi els astronautes s’havien de posar un bolquer i canviar-se’l cada vuit o deu hores. Els nois al principi pensaven que seria molt incòmode fer servir bolquers a l’espai, encara que al cap d’una estona es van acostumar. Ja estaven a l’espai, i finalment van aterrar a la Lluna.
El meu germà estava molt nerviós, perquè mai havia estat a l’espai. Quan van sortir del coet estaven flotant: al meu germà li va agradar molt aquesta sensació. En canvi al seu company no li va agradar gens ni mica.
El veterà del grup es trobava al paradís de l’artrosi, perquè amb l’edat que tenia, a l’espai podria gaudir més de la seva vida, no com a la Terra, que li feien mal les cames.
Van passar-se unes dues hores investigant, fins que van descobrir a l’espai un meteorit a prop de Venus que l’endemà col·lidiria contra la Terra, concretament prop de Barcelona. El meteorit anava a 25.000 kilòmetres l’hora, i era molt difícil parar-   lo.
Ja era el dia: avui impactaria un meteorit a Barcelona i la gent estava molt espantada. En teoria hauria de xocar al barri del Poblenou. Per bé que la gent esperava i esperava, res no passava. Al final va resultat que tot havia estat un simulacre!

24 de des. 2012

SUEÑO DE NAVIDAD


Carla y Natàlia de Primer

Hoy es enero, concretamente el Día de Reyes. Mi padre me llamó y me preguntó cómo estaba. Le expliqué un par de cosas del colegio y colgué. Estaba despierto hacía rato….pero mi hermana seguía durmiendo.
Vivo en una casa en medio de una ciudad enorme; todo está lleno de edificios muy altos, tiendas, supermercados, ferias y muchas más cosas. Mi casa está situada en las afueras de la ciudad: es una casa de dos plantas. Vivo con dos hermanos: uno de dieciocho años y una de cinco. Mis padres están separados, así que el día de reyes tengo que ir a dos casa diferentes a buscar regalos. Aun así, tener los padres separados tiene ventajas: tienes doble regalo de “cumple”, Reyes y Papá Noel. Pero no mola: no puedes ir al cine con la familia entera, ni de vacaciones, ni de paseo... En definitiva: es un rollo.
Mis padres se separaron cuando Marta tenía tres años, ( hace ya dos) yo ahora tengo ocho. Mi hermano mayor está viviendo ahora en Estados Unidos; estaba estudiando para ser profesor de inglés, pero lo dejó porque no teníamos dinero suficiente para pagarle la carrera en la universidad, así que ahora hace de camarero en un McDonald’s--le debe gustar porque no se queja nunca... ¡Y mira que es quejica! Mi hermana hace ballet cada jueves y soy yo quien la lleva. A mí no me gustan los extraescolares. Hacía guitarra, aunque lo dejé porque también tenía solfeo y a mí personalmente no me gusta ni el solfeo ni la profesora.
Hoy, como ya os he dicho, es cinco de enero, Día de Reyes. La verdad es que a mí no me gusta este día: me da escalofríos. Hemos desayunado chocolate caliente con churros, que es mi desayuno favorito, aunque hoy no me apetecía , así que me he tomado un yogur “griego” con azúcar moreno. Ya eran la doce cuando mamá dijo que tocaba hacer la “ruta de los regalos”, que así es como le llamamos nosotros a la ruta que hacemos todos para ir a buscar los regalos a casas de parientes o amigos. Así que subimos al coche y, al llegar, la vecina del cuarto nos entregó el primer regalo de Navidad del año: a mí me tocó un coche teledirigido, a Marta una Barbie y a Guillem un mp4. Después nos encaminamos hacia la casa de tía Luisa; allá, para colmo, a Marta le regalaron otra Barbie. ¡Qué rabia que me da mi hermana! Siempre consigue lo que quiere... A mí, en cambio, me regalaron una camisa (¡Qué poco gusto tiene tía Luisa para escoger ropa para niños de casi nueve años!) Y a Guille le regalaron unos calzoncillos de color verde pistacho. ¡Qué vergüenza pasó... aunque después les hizo una foto y se la envió a su novia, que le comentó: “muy bueno...quien te lo ha regalado?” . Estaba otra vez conectado al whatsapp.
Nos despedimos de tía Luisa, subimos al coche, y por fin llegamos a casa de la abuela paterna. Al aparcar mamá nos dijo:
- Ahora quiero que subáis sin rechistar, cojáis los regalos y bajéis lo más rápidamente posible. ¿De acuerdo niños?
- ¿Cómo que “subáis”? ¿Tú no subirás mamá? - dijo Marta sorprendida.
-No vuestro padre está allí arriba, a y si pregunta por mí decidle que me encuentro mal, que estoy mareada y que me he quedado en el coche esperando, ¿vale?
Entonces nos dio un beso y nos condujo hasta el ascensor del edificio. A continuación subimos con resquemor, y pulsamos el botón de la planta séptima.
El ascensor era pequeño, y tenía un olor extraño y desagradable, como a polvo y a fregado. Un olor de húmeda suciedad. El ascensor tenía un espejo grande y grueso que parecía como si le hubiesen dado un portazo, ya que tenía una grieta que lo traspasaba horizontalmente de lado a lado. Cuando se cerró las puerta, se oyó un chirrido que a Marta no le hizo ninguna gracia: se puso a llorar a lágrima viva. El ascensor se paró de golpe. Era como en las pelis de terror: la verdad es que me sobrecogió el miedo; no lo podía controlar. Y no podía continuar consolando a Marta, así que le pegué un grito a mi hermano, que seguramente estaba más asustado que yo.

Guillem tu eres mayor que yo! ¡Haz algo, pulsa el botón de emergencia que yo no llego!.
-Un momento, acabo el whatsapp.
-¿Pero qué es más importante, nuestra vida o la del maldito móvil?
El botón de emergencias era el superior, pero mi hermano era muy alto, así que no le costó mucho esfuerzo alcanzarlo. La alarma sonó mucho rato, aunque como nadie venía, nos pusimos un poco histéricos.
D
e repente una voz muy familiar nos sobresaltó: la de un hombre de unos sesenta o setenta años.
-¿Quién está ahí?-- preguntó.
-Somos los nietos de la señora que vive en la planta séptima, quinta puerta. ¿Podría sacarnos de aquí?-- preguntó Marta, que dejó de llorar para responder al señor.
-¡Oh!--exclamó la señora. Sois los nietos tan simpáticos de Marijose, la de la planta séptima.
-- contestamos todos al vecino del cuarto.
Era un señor muy simpático que siempre nos daba piruletas y caramelos. Tenía el cabello blanco por el paso del tiempo. Seguramente debía haber salido a dar su paseo diario. Una vez, cuando yo era más pequeño, me contó que un día se había topado con los Reyes Magos por la calle, y añadió que éstos le habían firmado un autógrafo. De hecho me lo enseñó:
- Para: el anciano que tengo delante.
Espero que te gusten nuestros regalos.
Los tres Reyes Magos.
El texto era un poco “cutre”, aunque el señor lo apreciara igual. Quizás a mí también me gustaría que me firmaran un autógrafo.
-¿Pero qué hacéis aquí dentro? ¿Se ha vuelto a parar el ascensor?
-Sí. ¿Cómo podemos salir?--preguntó Guillem.

De repente se oyó el ruido de un martillo. La verdad es que el lugar en el que habíamos quedado atrapados era entre las plantas cuarta y quinta. El señor que nos quería ayudar era un manitas, decían. Ese ascensor en concreto era de esos que tiene doble puerta: una por dentro y una por fuera. Pero sólo la exterior consiguió abrir. Ahora distinguíamos la silueta del vecino perfectamente, ya que la puerta de interior era de cristal. Esta última no le causó muchos problemas, porque el señor le propinó un golpe un poco fuerte con el destornillador y la puerta cedió.... ¡Por fin estábamos a salvo!

M
e desperté de repente. Eran las cuatro de la madrugada. ¿Había sido un sueño? Me lavé la cara. Sí, había sido un sueño. Volví a la cama, miré por la ventana y vi... ¡a los Reyes Magos que me hacían un guiño!.

ANNIE DICKENS I EL NADAL

per Andrea T. De Primer
Hi havia una vegada, en un poble on només existia el Nadal, una nena que es deia Annie Dickens que ja s’estava començant a cansar de tant Nadal, perquè per a ella el Nadal era només una ridícula festa on tothom feia soroll i es felicitaven per no haver fet rés en tot l'any.
Un dia, quan van tornar a celebrar el Nadal, ella es va aixecar de la taula del gran sopar familiar molt emprenyada, amb la cara com una magrana, i va dir:
-Sou una colla de brètols, sempre esteu rient com bojos i no feu cas al que us dic!
-No estem rient sinó que ens estem felicitant el Nadal, dona, és l’època de ser feliç- va dir el seu millor amic que es deia Mike.
L’Annie, molt trista i amb els ulls plens de llàgrimes, va pujar a la seva habitació. Es va posar a plorar de tal manera que la seva germana gran la va sentir i va pujar ràpidament. Quan va entrar a l’habitació, Annie estava asseguda en el seu seient, i la seva germana gran li va explicar una història que va passar fa molt temps.
En un barri de Londres, un senyor que es deia Charles Dickens tenia un amic que s'estimava molt, però un dia de Nadal va morir atropellat per un carruatge. En Charles va quedar destrossat i, encara que passessin els anys, ell continuava igual de trist. El seu caràcter va anar a pitjor: ara era un garrepa, i per Nadal no deixava tenir vacances als seus treballadors perquè no li agradava gens el Nadal.
L’Annie, es va donar compte de que no volia ser dolenta com aquell home, però la seva germana li va explicar que aquell home pertanyia a la seva família, perquè era el seu besavi. La noia, com és natural, no volia saber res d’aquell home! Però aquella mateixa nit, quan estava a la seva habitació dormint, l’Annie va escoltar un soroll estrany, com veure el fantasma del seu besavi, que molt estranyat va dir:
-Hola Annie, no sé per què no vols saber res del que li va passar al teu besavi.
-Perquè sé que et va passar alguna cosa terrible! – va dir ella molt espantada.
-No et preocupis per mi, perquè el que em va passar són les conseqüències d'allò que havia fet!- va dir ell.
-Però, però, per què portes cadenes?- va dir ella aterrida.
-Són les cadenes que vaig formar al llarg de la meva vida.- va dir ell amb veu ferma.
-Però abans de que me’n vagi, et vull dir que aquesta nit et vindran a visitar tres fantasmes, tal com a mi em va passar!- va dir ell molt seriós.
L’Annie, atemorida, es va tornar a dormir de seguida perquè pensava que només es tractava d'un somni. Després de dormir dues hores, va sentir uns cascavells. Ella es va aixecar, es va treure l’antifaç i va veure el fantasma d'una noia amb un vestit molt bonic que li va dir de que era el fantasma dels darrers Nadals i que farien un “tour” pels Nadal d'anys anteriors. Van estar viatjant en el temps fins que van arribar al seu destí: van parar en els Nadals de feia tres anys.
El fantasma li va mostrar la imatge de com s’ho passava de bé en companyia d’en Mike. Es va quedar sorpresa amb la cara de felicitat que feia ella mateixa en aquell moment. I encara que semblava que el Nadal fos una dia normal, era ple de felicitat. Ella es va en recordar que estava a casa d’en Mike i que després va entrar la seva mare preocupada dient que l’havien segrestat a l’Annie. L’Annie li va dir a la noia fantasma que la portés ràpidament a la seva habitació , per què li van portar mals records, i ràpidament va treure el portal i se’n van anar. L’Annie tornar a ficar-se’n al llit i es va posar adormir.
Després d'aquella visita, va venir una altre fantasma, i li va dir que era el fantasma del Nadal present i que per això anava vestida d'arbre de Nadal. L’Annie li va dir que a ella encara no li agradava el Nadal i que si feia falta, mai l’agradaria. Però aquell fantasma podria fer-li creure en el Nadal molt fàcilment, donades les coses que li mostraria en aquell moment mateix.
El fantasma va mostrar a Annie l'imatge d’en Mike en un orfenat: portava menjar i joguines a uns nens que no tenien casa ni diners. A ella se li va trencar el cor quan a en Mike li va dir el director d’aquell orfenat que al cap d’una setmana es tancaria l'establiment perquè no tenien fons. No li va agradar molt el que va veure i li va demanar al fantasma si es podien anar: ho estava passant molt malament.

Quan van tornar i el fantasma la va deixar sola es va quedar pensant que el Nadal sí que és una època de felicitat en què ajudar els demés.
Dues hores després va presentar-se un fantasma que deia que era el fantasma del Nadal futur. Va endur-se l'Annie per un portal on hi  havia molts futurs, i la noia li va preguntar per què hi havia tants futurs.
-Hi ha tants portals perquè tots són decisions que pots prendre durant aquests moments. Si vols, podries canviar el teu futur com va fer el teu besavi.
Mama Noel de Júlia P. de Segon
L’Annie es va quedar pensativa fins que van arribar al seu futur si continuava amb aquella actitud. De sobte va veure un poble diferent al que ella estava vivint. Va anar al lloc on estava la seva casa i va veure que hi havia un descampat on vivien rates i gats. Va veure un fullet que deia que un tal Mike el Mag continuava amb la seva gira de màgia a Londres. A l’Annie se li va passar pel cap que podrien anar a Londres per veure’l.
Quan van arribar a Londres, van veure que el noi del fullet era en Mike, però que ara s’havia tornat molt presumit i molt manaire. Annie es va posar molt trista, tant trista que es va posar a plorar, i li va dir a la fantasma que no volia tenir aquell futur. La resposta de l'espectre va ser que només ella podia canviar el seu futur.
A partir d’aquell moment l'Annie va creure més en l'esperit del Nadal que en una altre cosa. Un cop a casa es va anar corrents a l’habitació dels seus pares i els va felicitar el Nadal.
Des d'aquell moment, l’Annie s'encarrega d'organitzar cada sopar de Nadal.
Un dels regals que algú li va portar va ser el d'una bola de vidre on cau la neu i on surten les tres fantasmes que li van ajudar a creure en el Nadal.

L’ARBRE DELS SOMNIS

per Chari de Primer


Estava jo atabalat embolicant tot els regals d’en Santa per als nens i llavors... Ah, que no m’he presentat! Hola! Sóc el millor ajudant d’en Santa! Jo tenia vint anys quan en Santa va néixer, l’he cuidat des de molt petit i ara sóc ‘’la seva mà dreta’’. Actualment tinc cinquanta anys d’elf; però en edat humana, això serien unes quatre xifres potser? El cas és que sóc molt bon treballador encara que em passa com a la majoria dels follets: som uns rondinaires. Us agradaria escoltar la meva història? Espero que no hi hagi cap no per resposta!
Falten dos dies per Nadal i hem de tenir tot preparat abans del 24 de desembre a mitja nit. Ja estan tots els follets treballant al màxim i com cada any anàvem justos de temps, cada hora empaquetàvem cinc-cents regals i encara ens faltava temps! Un regal, dos regals, tres regals i... Hem acabat!
Ja només hem de pujar la bossa al trineu d’en Santa:
- Amunt! Amunt! Amunt! A l’esquerra! No! A la dreta! I... Llest ja era la bossa dins del trineu!
Però, de sobte va venir un missatger amb un munt de cartes per en Santa! Eren cartes especials, no eren cartes qualsevol. Ens demanaven coses que, per desgràcia no podem aconseguir. Ja sabeu a que em refereixo, oi? No tot és alegria per a tothom; no tots els nois demanen joguines per Nadal; no tots poden gaudir d’unes bones vacances nadalenques...
Després de llegir aquestes cartes, m’he quedat uns minuts en silenci, sense reaccionar: no sabia què fer. Hi ha nens amb esperit nadalenc, que creuen en Santa (a diferència de molts altres que no tenen ni una mica de fe) i no els podem trair: a més a més no surten a la ‘’llista negra’’ dels nens trapelles. Encara tinc dos dies per pensar en alguna solució. Què hi podria fer?
Ja ha passat un dia més, no he dormit en tota la nit donant-li voltes al tema. Llavors he decidit demanar-li ajuda a en Santa: ell és el cap ino puc portar a terme cap missió sense consultar-li primer.
Estàvem a la sala de reunions; allà ho decidirem tot. Vam folrar els seients del trineu amb vellut mentre ens tornàvem bojos intentant trobar la solució per fer realitat els desitjos dels nens quan, de sobte, una follet va veure un article a un diari vell i ens va llegir la notícia:
Un petit pas per un follet però un gran pas per la ‘humanitat’: Follet dels afores de Vila Santa planta una llavor que es troba misteriosament i creix un arbre amb poders. Un follet anomenat Ralph ens explica la seva història, que va començar amb una petita llavor. Un dia qualsevol estava cultivant les plantes del seu hort quan, com moltes vegades, es va trobar una llavor i , pensant que és d’una de les seves plantes, la cultiva. Ens explica el follet que en només un dia va créixer un arbre enorme. Diu que era de fulles blaves i que desprenien una lluentor impactant. Li agradava tant aquell arbre que, cada nit, s’asseia a sota d’ell a resar i fer les seves peticions al Senyor. Llavors va descobrir que tots els desitjos que demanava es feien realitat.
- Oh! --vam exclamar tots a la vegada.
- Doncs a que espereu! Vinga! Anem a Vila Santa i agafem una llavor de l’arbre! --ens va dir en Santa tot entusiasmat--.
Dit i fet. Vam anar a l’arbre, només de veure'l ens vam quedar bocabadats de la lluentor que desprenien les seves fulles: era blava.. Allò era preciós! Li vam demanar una llavor a l'arbre per assegurar-nos de que complia els desitjos: no ens varem equivocar. Un petit fruit de color blau marí va caure, el vam obrir per agafar la llavor(no us negaré que el vam tastar... --era deliciós!) i ens vam anar directament a plantar-la. Esperem que per demà ja hagi crescut.
Avui a mitjanit hem de repartir tots els regals! Són milions a repartir entre milions de nens en una sola nit! Increïble, però sempre ho aconseguim. Avui passarà el mateix que cada any: tot el dia dedicat a acabar els preparatius sense un sol segon per respirar!
Ahir per la nit, abans de tornar una altra vegada al nostre poblat, li vaig demanar a l’arbre que tot sortís genial: el repartiment de regals i que l’arbre hagués crescut sense problemes... Ara esbrinaria si el meu desig es faria realitat, ja que havia arribat l’hora de posar-nos en marxa! Què emocionant! L’Hèctor donant- nos la senyal per enlairar el trineu; tots els rens a punt i ben lligats; els regals en ordre--cadascun amb el seu nom... Quan passés una estona us explicaria com anava tot, d’acord?
Portàvem quatre hores repartint! Tres terços del regals! Tot anava genial! De sobte vaig tornar-me a mirar el sac i... Ja estava buit! Vinga ara a fer feliços un munt de nois i noies que desitgen un futur millor.
3.400 nens dins del trineu; potser anàvem una mica atapeïts, però no ens importava gens. Era una nit de lluna plena; el cel, ple d’estrelles; s’escoltaven unes dolces i boniques veus cantant nadales: eren dels nens que portàvem al trineu! Era tot un honor aconseguir fer-los somriure!
Vam arribar i tots els nens es van quedar bocabadats davant d’aquell gegantesc arbre: Oooh! Que bonic!- van exclamar. Vam explicar la missió d’aquell arbre i els nens van demanar el seu desig més íntim. Allò era digne de veure! Allò era el que més feliç em va fer: era l'expressió de l’esperit nadalenc que s’amaga dins dels nostres cors, fins i tot la de la persona més ‘’freda’’ que pugueu conèixer. El viatge que vam emprendre junts aquell dia no l'oblidaríem mai cap de nosaltres.

SOMNI DE NADAL

de Julia F. de Primer


Hola em dic Kenan. Sóc d’un país molt llunyà i molt pobre i he vingut aquí a Barcelona a viure amb el meu pare, la meva mare i les meves dues germanes petites.
Vam venir perquè érem pobres i no podíem menjar els quatre àpats del dia com es fan aquí, ni anar a l’escola a aprendre.
Al principi no entenia a la gent quan parlava, però res de res, perquè la meva llengua és molt diferent: s’escriu amb signes i no amb lletres com la vostra, però després d’un temps i d’estudiar molt ja quasi domino el català, el castellà i fins i tot una mica d’anglès--podia seguir les classes i més o menys podia escriure sense gaires faltes. Vaig començar a fer amigues que també em van ajudar molt.
El que més em va sorprendre i agradar va ser quan un dia la mestra va començar a dir que s’acostava el Nadal i jo vaig preguntar què era el Nadal i llavors va començar explicar... Que un tros de tronc cagava regals i tu l’havies de donar cops de bastó. Vaig petar de riure: quasi no m’ho creia! Una nit havies d'anar a una cavalcada i donar la teva carta, amb totes les joguines que volies. Al dia següent et portaven algunes coses entre les que havies demanat: a casa venien tres reis amb tres camells i ens portaven els regals.
Les meves germanes i jo al·lucinàvem. Veiem els carrers plens de llums i de arbres guarnits i pessebres pel carrer. Cada nit somiaven amb el Nadal i desitjàvem que arribés el dia més màgic que havíem conegut.
Un dia les meves germanes i jo els vam dir als nostres pares que volíem celebrar el Nadal i ens van dir que no, que tenien pocs diners per decorar la casa, per comprar l’arbre, per comprar les figuretes del pessebre i que, a més a més, ells no havien celebrat mai el Nadal. Les meves germanes petites i jo ens vam posar molt tristes. Com que el nostre somni era celebrar el Nadal, vam decidir actuar al respecte.
Vaig escriure una carta pels reis que hi posava:
Estimats reis mags:
Jo no demano pas cap joguina ni roba. Jo aquest any només demano un desig: vull celebrar el Nadal i que tots estiguem contents i feliços; que puguem fer l’arbre de Nadal tots junts; fer el pessebre; que no falti menjar a la taula; poder rebre regals per Nadal i que tots estiguem en família. Així que, si us plau, fes realitat el meu somni de Nadal!
Al matí, quan ens vam llevar hi havia una bonica taula parada, plena de menjar: escudella, pollastre i dolços. Teníem un arbre tot guarnit, un pessebre amb totes les seves peces i un Tió gegant. Era tot preciós! El meu somni de Nadal s’havia fet realitat!






SOMNI DE NADAL: QUÈ PODEM FER-HI?

   
PERÒ I NOSALTRES QUÈ PODEM FER-HI?
Per Pau González de Primer


Hi havia una vegada en l’època de Nadal, exactament fa quatre anys, un noi d’un país molt llunyà que va venir a Catalunya, perquè els seus pares havien de treballar per poder alimentar-los. Van tenir molta sort, ja que gràcies a una ONG, van aterrar a Barcelona. Quin somriure tan gran van fer els nens! Eren dos germans—en Ulmi i la Jiru—i una germana—Alakeia.
El primer dia d’escola va ser molt difícil: l'única llengua que sabien els tres germans era la del seu país. Al final, per sort, els professor van trobar algú que traduïa el que deien els nens. Després de tot un matí parlant, van arribar a una conclusió: gràcies al traductor podrien parlar i aprendrien totes les llengües necessàries. I, per viatjar pel món, aprendrien l’anglès!
Tothom es va sorprendre al veure els germans entrar a l’escola amb uns vestits llargs que els arribaven fins els talons: era tradició vestir així al seu país. Tanmateix l’escola catalana era molt pija i és clar, tots els nens vestien de marca i es reien del pobres nois estrangers. Els tres germans es preguntaven per què ho feien.
Quan els germans van arribar a casa seva, els pares els van preguntar com havia anat l’escola i ells van dir que no hi volien tornar: era un rotllo que tots els seus companys es burlessin d’ells!
Al dia següent, que era dilluns, els germans tenien molta por de les burles dels companys. Per tant, sense que els seus pares els veiessin, van anar a pidolar pel centre de la ciutat i, amb el que van recaptar, van comprar roba de marca. Els pares havien pensat que els nens havien anat a fer un volt pel barri i no podien ni imaginar-se què havien fet.
Ulmi, Kabi i Alakeia van sortir de casa com si fos un dia normal: amb el seu vestit que els arribava per el talons i amb les xancletes habituals. A la motxilla de l’escola portaven tota la roba que es van poder comprar aquell famós dia (samarretes, pantalons, sabatilles amb les llengüetes apujades el més a dalt possible, i fins i tot havien guardat unes jaquetes). Els pares dels germans, per la seva part, no podien acompanyar-los: marxaven deu minuts després que ells per poder guanyar el suficient perquè els fills poguessin menjar pa, un bon plat arròs bullit o qualsevol altre cosa. Tan afanyats anaven que no van veure estrany que els seus fills portessin una motxilla de escola molt grossa. Quan estiguessin lluny de casa seva, s’amagarien i es vestirien amb robes occidentals. En Ulmi, Kabi i l' Alakeia anaven vestits de, com dic jo un cop i un altre, “de marca”.
Poema del Reverend William H.Borders, Sr, activista pels drets civils.que el Rev. Jesse Jackson recita sovint. Dibuixos Anna C. de Primer
Quan els companys catalans els van veure aquell dia van quedar molt sorpresos: no s’imaginaven que vindrien vestits com ells. Fins i tot a un noi li queia la baba: volia les mateixes sabates que en Ulmi. Tothom va fer un lloc, i els germans aquell dia es van sentir més acollits, per dir-ho d’alguna manera.
El que no sabien Ulmi, Kabi i Alakeia era que la mare tenia una entrevista amb els tutors i el traductor: sí, justament el mateix dia que estrenaven la roba nova. A l’hora del pati va entrar la mare a fer aquella entrevista amb els tutors del seus fills. Quan va veure’ls vestits d’aquella manera, els va dir: a casa ja en parlarem !”.
Els nens van tornar a casa molt preocupats, doncs la mare estava molt enfadada. No podia comprendre la situació en què es trobaven els seus fills. La mare els va obligar a regalar la roba nova entre els més necessitats que van trobar pel carrer, encara que ells mateixos no estiguessin en la millor situació!
Al dia següent, als nois no els va quedar més remei que anar vestits com manaven els pares. Els companys dels tres germans van esclatar a riure, com podreu imaginar. El Kabi i la Alakeia éren els més sentimentals i van plorar. En Ulmi no es va quedar de braços creuats i va anar a buscar el senyor que els feia de traductor. Quan Ulmi el va trobar li va explicar la situació en què es trobaven i el traductor va anar a l’hora del pati a explicar als seus companys què havien viscut els germans. Els nens es van quedar bocabadats. Fins i tot va haver-hi gent que va plorar.
La gent d’aquell institut va acollir en Ulmi, Kabi i la Alakeia i aquests, molt feliços, van explicar al seus pares el que havia passat a l’escola i aquests van plorar, però d’alegria.
Per fi tothom era al tant de la situació viscuda per aquella família!
I el millor de és que ningú es va riure un altre cop d’aquells nois.

7 de des. 2012

SOMNI DE NADAL A CHRISTMAS DREAM SUEÑO DE NAVIDAD

             


                        
English-speaking students:
            -The subject or theme is A Christmas Dream, and it should aim at young readers.
            -Your story should be original.
                        -All work should be clearly typed (Arial 12 or similar) and double-spaced.
            -Participants may make one submission. Deadline: 17th December 2012.
                        -Please include your name , age and grade, your school's name, title of entry and word
            count  (1000 words approximately).
            -University students' contributions are welcome!
            - Preliminary judging will be carried out by the teachers of Institut Quatre Cantons.
            -Mail your stories to institut4cantons@4cantons.cat
                        -The selected stories will be published in Kepassalinsti, our school magazine .